La Diversitat ens fa Créixer

Ahir, esperant el metro, vaig llegir una frase en un anunci que deia: “La diversitat ens fa créixer”.  Em va semblar molt útil i encertada, i encara més en un lloc on la veu tanta gent, i em va fer recordar que feia temps que volia escriure precisament sobre això.

cadira-rodes-legoFa relativament poc que utilitzo la paraula diversitat, ja que abans feia servir etiquetes com discapacitat o potser fins i tot (encara que no ho recordo) disminució, ja que és el que havia sentit dir i havia après per a referir-me a persones que interaccionen amb el món de manera diferent a mi. En aquell moment no era conscient que aquestes són paraules que transmeten inferioritat o “manca de”, ja que es focalitzen en allò que aparentment no funciona. Per tant, inclouen també idees, pensaments, creences i perspectives de minusvalia, de “menys valor” associades a aquelles persones que han estat agrupades en un determinat col·lectiu a partir d’un diagnòstic/etiqueta que les identifica. Com acostumem a fer amb les etiquetes, les relacionem directament amb la qualitat de ser de la persona: “És un discapacitat; Aquesta noia discapacitada…”, de manera que connectem l’existència de l’ésser a allò que creiem que el limita, que ressaltem o que ens crida l’atenció; però hi ha molt més, tot ésser és molt més… Sembla, però, que estem prenent consciència de la importància del llenguatge i de la seva influència en la configuració de la persona i els seus sistemes, i estem posant atenció, cada dia més, a elaborar un llenguatge més apreciatiu i coherent.

Ara, en reflexionar sobre el que implica el concepte de diversitat, m’adono que l’acceptació i la suma són valors que s’associen a aquesta mirada. Es tracta de mirar des de la diferència com a suma i font de riquesa, i de prendre consciència de que tots ho som de diversos (Per sort! Sinó el món seria ben avorrit…). Tots tenim llums i ombres dins nostre, ordre i caos, característiques que ens capaciten i d’altres que ens limiten.

imagen-diversitat-webUna de les persones que més estimo en aquest món ha viscut gran part de la seva vida en una cadira de rodes o amb crosses, així que podríem dir que “és diversa” (com jo, com tu i com tothom, simplement la seva diversitat és més visible) i el cert és que mai vaig plantejar-me anomenar-la o considerar-la d’una altra manera que no fos qui és per a mi, ella i prou.

Durant un temps he tingut el plaer de treballar en un projecte magnífic ben a prop de persones diverses i meravelloses que m’han transmès un gran aprenentatge i uns valors que ara ja són part de mi. Amb ells vaig aprendre que aquesta mirada inclusiva i alhora tan natural, sorgeix des de l’acceptació i des de l’amor per l’altre, i com acostumar a passar, comença per un mateix. La vertadera inclusió esdevé aquella que no necessita remarcar la diferència, ja que aquesta hi està inclosa com a motor de creixement entre persones.

Com diria l’Albert Espinosa: “Quan estimes el teu caos…”, estimes el dels altres i comences a sumar i alhora a rebre la suma, comences a créixer, comences a viure…

De la Autoexigencia al Fluir

El día que me di cuenta de que llevaba un palo de escoba metido por el culete fue cuando decidimos romper mi última pareja y yo. Esta vez, no me enfadé con él, sino conmigo, por quién había sido yo con él. Aparentemente no se trataba de algo que me hacía sentir por encima de los demás o lejos de ellos, aunque ahora me doy cuenta de que sí, ya que cuando no puedes (quieres) ser tu misma difícilmente podrás estar cerca de la gente, y menos aún de los que más quieres. Desde la autoexigencia extrema, por muy humana que seas difícilmente transmites aceptación incondicional y amor a los demás, cuando no eres capaz ni de dártela a ti misma, sino la rigidez y el juicio que la acompañan, atrayendo a ti además, personas y situaciones que la despiertan.

autoexigenciaY aquí empezó mi viaje, me di cuenta de que nunca podría amar a alguien de otra forma de la que me amaba a mi, desde el vacío y desde la necesidad de llenarlo con algo de fuera o con alguien, ya que la autoexigencia que me acompañaba día a día, también se la transmitía a las personas que me rodeaban, tanto pareja, padres, hermanos, amigos, clientes, etc. Así pues, me comprometí conmigo misma a dejar atrás este patrón y alimentar una nueva forma de mirarme a mi y a los demás, así como de amarme y amarles.

Estuve unos días culpándome y fustigándome por este patrón que tanto me disgustaba, me quedé bloqueada e inmóvil ya que no sabía como seguir adelante con esto, sabía que podía cambiarlo pero no sabía cómo, vaya, lo que les acostumbra a pasar a mis clientes cuando llegan a la consulta o cuando se dan cuenta del porqué de lo que les pasa. Así que decidí buscar acompañamiento profesional que me permitiera ampliar horizontes, enfocar la situación desde otras perspectivas tomando distancia tanto de las emociones, como de los pensamientos y de la misma situación. También busqué el acompañamiento de mi red, tanto de la familia como el de mis amigas y amigos, conectando con mis raíces y mi esencia, y allí encontré el amor incondicional que me sirvió para inspirarme en el nuevo patrón que quería construir.

Aunque en realidad ya intuía que lo que aparentemente era “sólo” un patrón, tenía que ver con algo mucho más profundo, no fue hasta pasados unos días que me di cuenta realmente de ello. Se trataba de ir más allá, de ser yo misma, de mostrarme tal como soy, con mis luces y con mis sombras, ya que: Sí, tengo sombras. Estas también me hacen ser quien soy, forman parte de mi esencia. Y esto me recuerda al falso crecimiento personal, aquél que pretende convertirnos en seres perfectos cuando ya somos perfectamente imperfectos, no se trata de cambiar para ser mejor sino de mejorar para ser capaces de aceptarnos completamente.

tree-of-abundanceMe di cuenta de que se trataba también de dejar de cumplir expectativas buscando reconocimiento, y en último instante, lo que todos buscamos, amor. Se trataba de quererme sólo por existir, por respirar, por SER, como me dijo una gran amiga y profesional, como si fuera un árbol. Un árbol que aparentemente no hace nada, y sin embargo con su respiración nos oxigena y nos permite nada más que la vida, nos conecta a la verdadera fuente de todo.

Así pues, decidí volver al origen, buscar en lo más profundo de mi alma y de mi ser, y lo encontré. Esto es algo que voy a guardarme para mi, pero sólo decir que el perdón acostumbra a ser un paso clave en estos caminos…

La verdadera magia de esta metamorfosis es que aunque sigo trabajando en ella, cada vez me doy más cuenta que voy dejando de hacerlo a la vez que lo hago, ya que la alternativa que me he propuesto es la de fluir, siendo yo misma, siendo.

Así pues dimito, me dejo llevar, me abro a la vida y al amor.

Nos vemos en el fluir.

Gràcies per acompanyar-me fins aquí. No ho hauria pogut fer sense TU.


– ¿Quieres decirme, por favor, qué camino debo tomar para salir de aquí? – Dijo Ella

– Eso depende mucho de adónde quieres ir, si te preocupa poco hacia donde ir, poco importa el camino. -respondió el Gato.

– Ah, entiendo.. Pero yo ya sé hacia dónde quiero ir! -contestó Ella.

– Entonces, ya sabes qué camino tomar.. -replicó el Gato.

“Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaré”

Desde muy pequeñ@s suelen decirnos a menudo quién somos, cómo somos y cómo nos comportamos, y causalmente suele convertirse en realidad. Nos acabamos comportando como los demás esperan que lo hagamos, tal y como nos han etiquetado previamente para cumplir esos roles, posiciones y comportamientos que se esperan de nosotros.

El verbo “ser” puede convertirse en una carga, un peso de algo que escogemos y a la vez nos viene dado en el sistema del que formamos parte, especialmente en el familiar, dónde se configuran los primeros vínculos y las consecuentes estrategias de socialización y vinculación. Es también en el núcleo familiar dónde se “cronifican” más estos roles y patrones, de manera que también es dónde cuesta más cambiarlos. Pero el simple hecho de hablar de patrones, roles, posiciones, estrategias, etc. ya adquiere la plasticidad que necesitamos para cambiarlos, cosa que no sucede cuando usamos el verbo SER: “Es que yo soy así”. Además, frecuentemente lo acompañamos de afirmaciones como: “Y las personas no cambian”, “Y cambiar es muy difícil”, etc. Algo que ES ASÍ difícilmente puede ser de otra manera, pero si hablamos de que “Nos comportamos así”, “Estamos así” o “Nos posicionamos así”, adquirimos una posibilidad de movimiento y de maleabilidad que nos hace sentir mucho más libres para escoger quiénes y cómo somos.

“Lo que somos”, o más bien, dónde y cómo estamos, es una mezcla compleja de lo que hemos vivido nosotros, de lo que han vivido los que nos rodean, los que forman parte de nosotros de una manera u otra y mucho mucho más, lo que configura nuestra historia, a través de la cual aprendemos a actuar, vincularnos, observar, percibir y sentir en el mundo. De la misma manera que aprendemos ciertos patrones y los reproducimos una vez y otra, también podemos desaprenderlos, dejarlos ir o transformarlos para aprender otras estrategias nuevas para funcionar en la vida. Tal como la naturaleza es dinámica, es movimiento, impermanencia, vida y muerte, nosotros, como parte de ésta, también lo somos. Así que si nos permitimos el cambio, podemos abrirnos a nuevas modificaciones y posibilidades. Todas estas transformaciones responden a la utilidad, de ser más feliz, vivir en mayor plenitud, armonía y coherencia.

Esta utilidad es la que nos permite dar gracias a los antiguos patrones, ya que si nos han acompañado es porque nos resultaban útiles y los hemos utilizado para vivir, hasta que dejan de serlo. Así pues, desde esta gratitud y con aceptación podemos transformar, redefinir y cambiar lo que nos limita y nos impide SER NOSOTR@S MISM@S.

Culto al Cuerpo

El culto al cuerpo forma parte de nuestras costumbres desde prácticamente los inicios de la humanidad, después de satisfacer las necesidades más básicas, aunque parece que los griegos fueron los precursores de este ritual de manera más consciente y frecuente. Estar guap@ para agradarse a uno mismo y para agradar a los demás, sentirse bien con el propio cuerpo y modelarnos y adornarnos para resaltar nuestra belleza, parece que forma parte de nuestra esencia humana y de la de otros animales. Sin embargo, más recientemente parece que en algunos contextos se ha convertido en algo extremo y superficial, algo que se focaliza en las apariencias, en nuestra carcasa. Y además, separado de la mente, del corazón, del alma y del sentir, de nuestras emociones, pensamientos y conductas.

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Pero nuestro cuerpo es mucho más, es el reflejo de lo que tenemos por dentro, de cómo somos, cómo estamos, cómo nos sentimos y cómo nos relacionamos, de nuestra historia y de nuestros patrones, y sobre todo, de nuestras emociones. Existe una clara y directa conexión entre nuestra mente y nuestro cuerpo, nuestro corazón y nuestra imagen “externa”, se trata de un todo en uno, un todo global y conectado. Nuestro cuerpo nos habla de cómo estamos, de nuestro bienestar y también de nuestros desequilibrios, a través de los síntomas, dolencias, enfermedades, etc. Así pues, si aprendemos a escuchar nuestro cuerpo, así como lo hacemos día a día con pensamientos, opiniones y demás, nos acercamos a una vida más coherente, más consciente y más sana.

Este concepto no es nuevo, sino incluso más antiguo que la percepción dualista mente y cuerpo. Muchas de las filosofías y medicinas orientales, como la Ayurveda por ejemplo, conciben al ser humano como este ser conectado, como un todo que no está dividido en partes, sino como el todo que es más que la suma de las partes. Y parece que cada vez más esta manera de percibirnos está calando en nuestra sociedad, a través algunas disciplinas como el Yoga, Pilates, Artes Marciales, Meditación, etc. que cada vez ganan más adeptos aquí. Así pues, parece que nuestra intuición y el inconsciente ya saben que somos mucho más que un cuerpo desconectado (mucho, mucho más) y nos guían por los senderos que nos acercan a un ser más conectado y completo.

imagesAprender a escuchar nuestro cuerpo, a conectar lo que nos ocurre por dentro y por fuera, a ser conscientes y responsables de nuestra salud, a cuidarnos y curarnos, se convierte en una forma aún más profunda y efectiva de culto al cuerpo, al templo que nos acompaña durante toda nuestra vida. Se trata de un culto a la salud, al bienestar, a nuestros valores, a nuestra mejor versión en todos sus aspectos, y no sólo de la preocupación por lucir lo de fuera, una belleza superficial y desconectada. Comer bien, hacer deporte, estar en forma, etc. se convierten en una forma más de querernos, de estar en nuestra mejor versión y nuestro mejor momento, aquí y ahora. También de ser coherentes a lo que queremos, a nuestra vida plena, en lugar de autoexigirnos y regirnos por imposiciones de la sociedad, estereotipos, tallas o un peso ideal.

A continuación, el trailer de la película “El guerrero pacífico”, que muestra clara y hábilmente la conexión entre mente y cuerpo, entre el sentir, el pensar y el hacer, a través del proceso vital de un joven que descubre y conecta estas dimensiones de sí mismo.

El principi de Responsabilitat

Avui dirigim la nostra mirada cap al major responsable de les nostres vides, nosaltres mateixos. La major part del que vivim, i sobretot la manera en què ho fem, es troba a les nostres mans, així com també és en nosaltres la capacitat per canviar allò que no ens resulta útil i que no ens fa sentir bé, de redefinir el que no ens acaba de convèncer i d’anar cap a allò que ens motiva, ens fa vibrar i ens fa sentir vius.

Resp3De vegades, el context que ens acompanya no afavoreix aquesta perspectiva, ja que hi són habituals els estímuls socials que ens intenten dirigir cap a creences i perspectives alienes a nosaltres sobre el que ens passa, sobre com ens sentim i com és la nostra vida. Per exemple, amb un concepte conegut i acceptat com el de la “sort”. Però què és exactament aquesta sort? Sembla ser quelcom molt poderós que ens acompanya o no en diferents moments de la vida, segons factors aleatoris, a la qual atribuïm el que ens passa, tant si és “bo” com si és “dolent”. “Bo” i “dolent”, entre cometes, ja que sovint jutgem d’aquesta manera els fets, sentiments, sensacions, etc. però amb major perspectiva i una mirada apreciativa, les valoracions poden esdevenir diferents. Tot i així aquests contextos també foment part del que escollim, de la nostra parcel·la de vida, de les nostres eleccions. Per tant, també es cosa nostra com percebem i processem aquests estímuls i què triem per a que formi part del nostre context.

ResponsabilidadSembla més clar amb un exemple, com ho podern ser les religions, en les quals creiem i ens fem pròpies. Algunes atorguen a un Déu, omnipresent i superior, un poder suprem i la major responsabilitat de les nostres vides, el poder de decidir què ens passa. D’altres en canvi, reserven aquest dret als humans, amb que construeixen les seves vides pas a pas, dia a dia. Fa uns dies, una amiga em va explicar com era la seva religió, em va dir que ella era molt creient, a la seva manera, sense adherir-se a cap religió preestablerta, sinó a la seva pròpia, en la qual tot l’univers i ella com a part activa d’aquest, interaccionaven per tal de construir la seva vida tal i com havia de ser, de la manera més conscient possible.  I és que aquesta màgia, aquest poder de crear i modelar el que vivim, sorgeix principalment de la consciència.

Així doncs, la capacitat per a escollir el context que ens acompanya i allò que s’alimenta en aquests sistemes, com les creences i els patrons, és nostra. Nosaltres alhora influenciem i generem sinèrgies i moviments en els nostres sistemes: en la família, en la colla d’amics, en la comunitat, a la feina, en el nostre país i en definitiva, en el nostre món. I per tant, en som responsables i compartim aquesta responsabilitat amb els demés membres del sistema en qüestió.

Aquesta nova mirada ens atorga el poder d’escollir i construir la nostra vida segons els nostres valors, somnis, projectes, desitjos i demés, ens ofereix les regnes de les nostres vides, el timó del nostre vaixell, per a conduir-lo amb les nostres pròpies mans. De vegades això ens espanta, ja que poder “culpar” a una altra persona, a un context, a un Déu o a la sort, a través de la queixa, esdevé més còmode. Alhora, però, també ens esclavitza, ja que perdem la llibertat i el dret de viure una vida plena i coherent, i de ser els veritables protagonistes de les nostres vides. O tal com ho expressa en Michael Jordan en aquest vídeo, el dret a ser llegendaris.

 

COACHING MUSICAL

La música, aquesta fidel amiga que forma part de la nostra vida, que protagonitza molts dels nostres records, i que ens acompanya des d’abans de néixer. De fet, el primer estímul que rebem és l’auditiu, ja que l’oïda és l’òrgan que madura abans en l’etapa de gestació i podem escoltar sons externs i la veu de la nostra mare. La música, confident de la nostra memòria, que es pot convertir en la nostra millor aliada o en un dels nostres pitjors enemics segons com ens hi relacionem, avui és la protagonista d’aquesta entrada.

Ella ja hi està acostumada, sovint és un dels elements més importants de qualsevol tipus de moment: moments romàntics, moments tristos, moments de soledat, de plenitud, d’alegria intensa, moments compartits, moments de dol, etc. I està present amb un paper molt rellevant en celebracions i situacions socialment importants, com per exemple en cerimònies de casament, en aniversaris, en festes diverses, com a acompanyament en botigues i centres de tot tipus, etc. És capaç de transcendir el temps i l’espai per a generar les mateixes sensacions que en aquests moments, tant si van ser ahir com si fa deu anys o més. I és que el poder de la música i l’especial i molt potent connexió que tenim els humans amb ella no és casual, ens influeix a nivell de sistema nerviós, en la respiració, en el ritme cardíac i la pressió arterial, en el la força, la flexibilitat i el to muscular, en la temperatura, i per suposat, en les sensacions i emocions. La música facil·lita l’expressió de les emocions i també les relacions socials, així com les capacitats cognitives si l’escollim amb encert (sovint n’hi ha prou fent cas a la nostra intuïció).

Així doncs, disposem d’un potent recurs per tal de construir i decidir quins moments volem viure i com ho volem fer, així com per estimular i activar aquelles capacitats que vulguem, i és important esdevenir-ne conscients. Quin tipus de música escolto? Quins tipus de ritmes són els que més m’agraden? Quines lletres m’emocionen o em bloquegen? Preguntar-nos aquests aspectes respecte la nostra vinculació amb la música ens pot ajudar a adonar-nos i prendre consciència d’allò que ens aporta, d’allò que ens genera i també, a fer un següent pas: decidir què en volem de la música i com ens hi volem sentir.

La música es la esencia del orden y eleva a todas las almas hacia lo bueno, lo justo y lo bello. Debe ser para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo.

Platón

Per a mi, la música significa una manera de relacionar-me amb mi mateixa i amb les persones, sovint el meu llenguatge més sincer quan no puc expressar com em sento amb paraules o gestos, una manera de viure la vida i de fluir a cada moment, fins i tot en aquells que m’he sentit més bloquejada. M’agrada trobar la música de cada moment i rememorar-los tal com jo decideixo que vull fer-ho. M’agrada també tenir una història musical de la meva vida que em retroba amb moments i situacions que m’han ajudat a créixer i aprendre de cada pas, i també amb persones especials. Què significa la música per a tu?

Aquí us deixo un regalet, per a que connecteu amb la música i amb els racons del vostre ser que es despertin amb ella. Una bona manera de començar un dia pot ser amb una bona cançó…

Espero que us agradi! Per a mi és una cançó molt especial que em recorda la vida que decideixo viure!