“Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaré”

Desde muy pequeñ@s suelen decirnos a menudo quién somos, cómo somos y cómo nos comportamos, y causalmente suele convertirse en realidad. Nos acabamos comportando como los demás esperan que lo hagamos, tal y como nos han etiquetado previamente para cumplir esos roles, posiciones y comportamientos que se esperan de nosotros.

El verbo “ser” puede convertirse en una carga, un peso de algo que escogemos y a la vez nos viene dado en el sistema del que formamos parte, especialmente en el familiar, dónde se configuran los primeros vínculos y las consecuentes estrategias de socialización y vinculación. Es también en el núcleo familiar dónde se “cronifican” más estos roles y patrones, de manera que también es dónde cuesta más cambiarlos. Pero el simple hecho de hablar de patrones, roles, posiciones, estrategias, etc. ya adquiere la plasticidad que necesitamos para cambiarlos, cosa que no sucede cuando usamos el verbo SER: “Es que yo soy así”. Además, frecuentemente lo acompañamos de afirmaciones como: “Y las personas no cambian”, “Y cambiar es muy difícil”, etc. Algo que ES ASÍ difícilmente puede ser de otra manera, pero si hablamos de que “Nos comportamos así”, “Estamos así” o “Nos posicionamos así”, adquirimos una posibilidad de movimiento y de maleabilidad que nos hace sentir mucho más libres para escoger quiénes y cómo somos.

“Lo que somos”, o más bien, dónde y cómo estamos, es una mezcla compleja de lo que hemos vivido nosotros, de lo que han vivido los que nos rodean, los que forman parte de nosotros de una manera u otra y mucho mucho más, lo que configura nuestra historia, a través de la cual aprendemos a actuar, vincularnos, observar, percibir y sentir en el mundo. De la misma manera que aprendemos ciertos patrones y los reproducimos una vez y otra, también podemos desaprenderlos, dejarlos ir o transformarlos para aprender otras estrategias nuevas para funcionar en la vida. Tal como la naturaleza es dinámica, es movimiento, impermanencia, vida y muerte, nosotros, como parte de ésta, también lo somos. Así que si nos permitimos el cambio, podemos abrirnos a nuevas modificaciones y posibilidades. Todas estas transformaciones responden a la utilidad, de ser más feliz, vivir en mayor plenitud, armonía y coherencia.

Esta utilidad es la que nos permite dar gracias a los antiguos patrones, ya que si nos han acompañado es porque nos resultaban útiles y los hemos utilizado para vivir, hasta que dejan de serlo. Así pues, desde esta gratitud y con aceptación podemos transformar, redefinir y cambiar lo que nos limita y nos impide SER NOSOTR@S MISM@S.

Culto al Cuerpo

El culto al cuerpo forma parte de nuestras costumbres desde prácticamente los inicios de la humanidad, después de satisfacer las necesidades más básicas, aunque parece que los griegos fueron los precursores de este ritual de manera más consciente y frecuente. Estar guap@ para agradarse a uno mismo y para agradar a los demás, sentirse bien con el propio cuerpo y modelarnos y adornarnos para resaltar nuestra belleza, parece que forma parte de nuestra esencia humana y de la de otros animales. Sin embargo, más recientemente parece que en algunos contextos se ha convertido en algo extremo y superficial, algo que se focaliza en las apariencias, en nuestra carcasa. Y además, separado de la mente, del corazón, del alma y del sentir, de nuestras emociones, pensamientos y conductas.

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Pero nuestro cuerpo es mucho más, es el reflejo de lo que tenemos por dentro, de cómo somos, cómo estamos, cómo nos sentimos y cómo nos relacionamos, de nuestra historia y de nuestros patrones, y sobre todo, de nuestras emociones. Existe una clara y directa conexión entre nuestra mente y nuestro cuerpo, nuestro corazón y nuestra imagen “externa”, se trata de un todo en uno, un todo global y conectado. Nuestro cuerpo nos habla de cómo estamos, de nuestro bienestar y también de nuestros desequilibrios, a través de los síntomas, dolencias, enfermedades, etc. Así pues, si aprendemos a escuchar nuestro cuerpo, así como lo hacemos día a día con pensamientos, opiniones y demás, nos acercamos a una vida más coherente, más consciente y más sana.

Este concepto no es nuevo, sino incluso más antiguo que la percepción dualista mente y cuerpo. Muchas de las filosofías y medicinas orientales, como la Ayurveda por ejemplo, conciben al ser humano como este ser conectado, como un todo que no está dividido en partes, sino como el todo que es más que la suma de las partes. Y parece que cada vez más esta manera de percibirnos está calando en nuestra sociedad, a través algunas disciplinas como el Yoga, Pilates, Artes Marciales, Meditación, etc. que cada vez ganan más adeptos aquí. Así pues, parece que nuestra intuición y el inconsciente ya saben que somos mucho más que un cuerpo desconectado (mucho, mucho más) y nos guían por los senderos que nos acercan a un ser más conectado y completo.

imagesAprender a escuchar nuestro cuerpo, a conectar lo que nos ocurre por dentro y por fuera, a ser conscientes y responsables de nuestra salud, a cuidarnos y curarnos, se convierte en una forma aún más profunda y efectiva de culto al cuerpo, al templo que nos acompaña durante toda nuestra vida. Se trata de un culto a la salud, al bienestar, a nuestros valores, a nuestra mejor versión en todos sus aspectos, y no sólo de la preocupación por lucir lo de fuera, una belleza superficial y desconectada. Comer bien, hacer deporte, estar en forma, etc. se convierten en una forma más de querernos, de estar en nuestra mejor versión y nuestro mejor momento, aquí y ahora. También de ser coherentes a lo que queremos, a nuestra vida plena, en lugar de autoexigirnos y regirnos por imposiciones de la sociedad, estereotipos, tallas o un peso ideal.

A continuación, el trailer de la película “El guerrero pacífico”, que muestra clara y hábilmente la conexión entre mente y cuerpo, entre el sentir, el pensar y el hacer, a través del proceso vital de un joven que descubre y conecta estas dimensiones de sí mismo.

Del Carib a la Metamorfosi

Després de molts dies, hores i moments, i d’un Nadal especial i revelador, re-emprenc el diari d’aquest viatge que vaig començar fa uns anys i que seguiré fent per molt de temps. Em retrobo aquí i ara després d’uns mesos de vacances merescudes i conscients, necessàries per a reposar i pair tot el que he viscut durant dos anys intensos, plens de canvis, creixement i d’aprenentatge, que m’han conduït a re-col·locar-me i a continuar aquest camí des d’una altra posició, més conscient i més empoderada, més jo.

Will I walk the long road? We all walk the long road

Eddie Vedder – Long Road

 

Durant molts anys vaig creure que el meu somni de felicitat més genuí era viatjar ben lluny, viure en una cabanya enmig d’una platja paradisíaca, a l’altra banda del món, on sempre fa calor i les aigües són cristal·lines. Allà em dedicaria a pescar i collir fruits per a menjar, a banyar-me al mar i sota el sol, a gaudir del dia a dia i a viure sense preocupacions. No em plantejava quina posició ocupava en relació al món i als altres, m’imaginava a mi en el paradís de no ser i només existir. Em semblava una postura força naturista i ecologista, despresa de la societat i del materialisme, això em feia sentir especial i segura dels meus valors i conviccions. Vaig arribar a creure que només seria en aquest lloc on podria ser realment feliç, on trobaria la meva Vida Plena. Em plantejava la felicitat com un objectiu, com un final quasi inassequible, força idealitzat i llunyà, la felicitat com un destí on arribar… Sense ser-ne gaire conscient, m’estava limitant i tallant les ales, i privant de viure el regal més preciós que ens fa la vida: el present.

Per “sort”, el nostre inconscient, la nostra intuïció i aquest meravellós univers del que formem part, també ens regalen senyals i sincronicitats que ens ajuden a adonar-nos de si estem seguint un camí coherent o no, o si el que volem és construir-lo pas a pas des de la nostra part més genuïna, des de la nostra essència. Observant-los, acollint-los i deixant que m’acompanyessin he anat elaborant, pas a pas, un somni més conscient i alineat amb mi mateixa, amb la meva història, els meus valors i el meu sentir, però per sobre de tot, un somni on em permeto gaudir del dia a dia, vivint-lo amb consciència i plenitud, gaudint del camí i de cada pas, acollint el que ve i el que se’n va, sense aferrar-me ni limitar-me, sinó respirant i fluint en cada instant i en cada vivència. Tal com entra i surt l’aire dins meu, entren i surten les emocions, sensacions, pensaments i sentiments, amb llibertat i amb amor, regalant-me el seu perfum i l’aprenentatge que n’extrec en acollir-los, acceptar-los i deixant-los anar.

Dono gràcies a totes aquestes pistes, senyals, “sincros” i demés, en forma de persones, moments de connexió, de plenitud, cançons, llibres, vivències i experiències que m’han acompanyat a ser aquí en aquest moment, a que la meva vida sigui tal com és ara mateix. I no es tracta de tenir una vida perfecta, fa temps que vaig prendre consciència del meu patró d’autoexigència i em vaig desprendre d’aquest llenguatge carregat de judicis i d’autoimposicions, sinó d’un present que m’emociona i em motiva, conscient i lliure, adornat i perfumat amb un somriure que confia del que vindrà i de la seva utilitat, i amb una mirada àmplia i serena, focalitzada en tot allò que és possible.

A man travels the world over in search of what he needs and returns home to find it.

George Moore

Tot plegat, doncs, em va conduir a canviar el rumb del meu viatge en busca de la meva Vida Plena, i en lloc d’orientar-lo cap a algun lloc del món ben llunyà ho vaig fer cap a mi, cap al meu interior, endinsant-me cada cop més en les profunditats del meu ésser. En aquest viatge he descobert, entre moltes d’altres coses, que la felicitat no és un destí idíl·lic en un paradís del Carib, sinó un trajecte de plenitud i consciència, d’aquí i ara en aquí i ara, i per sobre de tot, que el millor destí per a assaborir-la és a dins de cadascú de nosaltres. He decidit i m’he compromès amb mi mateixa a seguir aquest viatge, en aquesta vida i en les que vinguin, i ha esdevingut el que em permet donar un sentit més significatiu i útil a la meva existència.

Un dels millors regals d’aquesta aventura en forma de metamorfosi va ser precisament redescobrir aquesta NovaMirada que ja formava part de mi, enfocant-la i fent-la meva, així com utilitzant-la com a una nova lent per a observar-me a mi mateixa, als altres i al TOT del que formem part i alhora modifiquem. Durant aquests mesos he seguit construint el camí d’aquesta perspectiva, i em decideixo i comprometo a seguir compartint aquí l’essència d’aquesta mirada que ens convida a viure des de la responsabilitat de la pròpia vida, des de la impermanència, la confiança, el fluir, la llibertat i la decisió d’esdevenir protagonistes del nostre present, construint els nostres somnis des de la possibilitat i els recursos de què disposem.

Aquest viatge infinit m’està portant per camins que mai m’hauria imaginat, sobretot perquè sovint no comporta haver de fer cap pas enfora, i tot i així em sento com una papallona que vola amunt i més amunt, o que es deixa endur pel vent allà on de ben segur hi ha quelcom que la fa vibrar i créixer una més i més. També m’ha dut a explorar els meus orígens, els primers passos que vaig donar en aquest món i a apropar-me a aquelles persones que els van donar amb mi, amb el seu amor i acompanyament incondicional, m’he retrobat amb tots els regals que em van fer començant pel de la vida. I mirant encara més enrere, descobreixo que al meu darrere i al meu voltant hi ha tota una immensa història de persones, generacions i vivències que configuren una gran part del meu ésser i als quals els processo la més sincera gratitud i admiració. I és per això que avui comparteixo cada gota de felicitat que flueix dins meu amb totes aquestes persones que han format en el passat, formen en el present i formaran en el futur, part de la meva vida.

Tinc ganes de seguir explorant aquest camí, de seguir vivint i viatjant per aquesta metamorfosi constant que va prenent major sentit dia a dia, que m’acompanya en el meu re-descobriment extraient l’essència més pura de mi i de tot el que m’envolta. M’adono que un dia m’hi vaig comprometre i que no hi ha marxa enrere, ja que això és el que dona sentit a la meva vida, així com acompanyar als que també desitgen fer-ho.

Gràcies per seguir caminant i ballant la vida amb mi!